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¿Cuando debemos de presentar las DECLARACIONES vinculadas a PRECIOS de TRANSFERENCIA?

Estimados contribuyentes:

Le informamos que, según el Decreto Legislativo N° 1312, se han establecido como nuevas obligaciones formales del Régimen de Precios de Transferencia, las presentaciones de las declaraciones juradas informativas “Reporte Local”, “Reporte Maestro” y “Reporte País por País”.

En tal sentido, desde el 1 de enero del presente, ha quedado sin efecto la obligación de presentar la Declaración Jurada Anual Informativa de Precios de Transferencia y el Estudio Técnico de Precios de Transferencia, la cual se realizaba mediante el PDT 3560.*

Proximamente, la SUNAT comunicará cómo y cuándo presentar las declaraciones antes referidas, así como los cronogramas de vencimientos correspondientes.

* Dicha obligación solo es efectiva para períodos tributarios anteriores al 2016.

Fuente: http://www.sunat.gob.pe/mensajes/junio/2017/aviso-ti-140617.html

Consideraciones sobre la Declaración de los Precios de Transferencia

Estimado Contribuyente:

Le informamos que, según el Decreto Legislativo N° 1312, se han establecido como nuevas obligaciones formales del Régimen de Precios de Transferencia, las presentaciones de las declaraciones juradas informativas “Reporte Local”, “Reporte Maestro” y “Reporte País por País”.

En tal sentido, desde el 1 de enero del presente, ha quedado sin efecto la obligación de presentar la Declaración Jurada Anual Informativa de Precios de Transferencia y el Estudio Técnico de Precios de Transferencia, la cual se realizaba mediante el PDT 3560.*

Próximamente, la SUNAT comunicará cómo y cuándo presentar las declaraciones antes referidas, así como los cronogramas de vencimientos correspondientes.

* Dicha obligación solo es efectiva para períodos tributarios anteriores al 2016.

Fuente: http://www.sunat.gob.pe/mensajes/mayo/2017/aviso-ti-220517.html

Declaraciones y precios de transferencia

El D. Leg. Nº 1312 incorporó nuevas obligaciones de información en materia de precios de transferencia: i) el “Reporte Local”; ii) el “Reporte Maestro” y iii) el “Reporte País por País”. El primero se presentará este año respecto del ejercicio 2016, mientras que el “Reporte Maestro” y el “Reporte País por País” en el 2018 sobre las operaciones del ejercicio 2017. Así, se observa que las empresas que realicen operaciones intragrupo o que realicen transacciones desde, hacia o por paraísos fiscales tendrán –en general– mayor carga administrativa.

Carlos Chirinos
Tax & Legal Manager Grant Thornton

Estas obligaciones formales se alinean con la tendencia internacional del proyecto BEPS (Base Erosion and Profit Shifting), iniciado en el 2013 y traducido en el 2015 en diferentes acciones que están llevando a muchos países a modificar sus normas internas. Con el D. Leg. Nº 1312, el país se unió a esta corriente global, y solo está pendiente conocer en detalle qué información específica nos solicitará Sunat y qué documentación se tendrá que adjuntar a las indicadas declaraciones.

En este contexto, en relación con el “Reporte Local”, por ejemplo, se deberá considerar que el proyecto BEPS solo exige presentar copias de los contratos más relevantes concluidos por la empresa local con sus relacionadas y no de todos. En cuanto al “Reporte Maestro”, sí se solicita a una subsidiaria local la ubicación geográfica de cada una de las empresas del grupo multinacional, así como cualquier cambio organizacional global en el año fiscal previo, o información sobre la política de precios sobre específicos acuerdos de activos intangibles, estaríamos fuera de la tendencia internacional del proyecto BEPS.

Es importante, entonces, no perder de vista que las subsidiarias locales son dependientes de la cooperación de sus matrices en el exterior en relación con la data que involucra al grupo, y requerimientos “innovadores” podrían hacer inútil en el país los esfuerzos de cumplimiento en el país de origen, retrasar el cumplimiento oportuno de las obligaciones formales y exponer a las empresas locales a infracciones por presentar las declaraciones en forma incompleta.

Fuente:Diario Peruano

Lo que se viene en precios de transferencia

La mayoría de países tiene en sus legislaciones exigencias específicas en materia de documentación de operaciones entre empresas vinculadas que respalden el cálculo de sus precios de transferencia. El cumplimiento de esas obligaciones facilita la labor de la administración tributaria, que debe verificar que tales operaciones se hayan realizado a valores de mercado, y contribuye a generar seguridad jurídica en el contribuyente, que sabrá cuáles serán los requerimientos de la administración en una eventual fiscalización que examine dichas transacciones.

Marcial García Schreck Socio de Impuestos de EY

Pese a ello, hoy la sociedad le exige a las empresas multinacionales mayor transparencia. Dado ese panorama, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), en el marco de su revolucionario Plan BEPS, destinado a frenar la evasión fiscal internacional, ha desarrollado nuevos estándares de documentación de operaciones vinculadas.

Esto contribuirá a que las administraciones tributarias puedan determinar si las empresas han manipulado sus precios de transferencia con el objeto trasladar artificialmente sus utilidades a países en los que reciben un tratamiento impositivo más favorable.

La principal novedad está constituida por el denominado Informe País por País (C-b-C report), que por primera vez brindará a las administraciones tributarias una visión global de las operaciones de las multinacionales, así como de la distribución mundial de sus rentas, actividades económicas e impuestos pagados en cada jurisdicción, de acuerdo con una plantilla común. La transparencia que se fomenta por medio de este mecanismo ayudará a alcanzar el objetivo de comprender, controlar y combatir prácticas fiscales perjudiciales de forma más eficaz.

La OCDE ha recomendado que los primeros C-b-C report sean presentados en relación con el ejercicio 2016, por la casa matriz de la multinacional, en su país de residencia fiscal, el que a su vez compartirá automáticamente su contenido con las autoridades de las jurisdicciones donde se ubican sus filiales. Con ello se acabaron los secretos.

Tal exigencia apunta, en principio, a los grupos con sede en países del G-20 y OCDE, cuya facturación anual sea igual o mayor a los 750 millones de euros. En la región, únicamente México ha aprobado la medida. Sin embargo, será solo cuestión de tiempo para que otros países, incluyendo al Perú, se animen a hacer lo mismo, sentando las bases para una verdadera transformación de sus sistemas de precios de transferencia. La tendencia mundial va por ese camino.

Fuente: Diario El Peruano

Cerca de 6,000 empresas deberán presentar en junio sus informes de precios de transferencia a la Sunat

La Ley de Impuesto a la Renta establece, de manera general, cómo calcular el valor del mercado de las operaciones entre partes vinculadas, pero los criterios y vacíos generan diferencias entre lo que presentan las empresas y lo que determina la Sunat.

El Perú cuenta con cerca de 7,5 millones de contribuyentes inscritos, de ellos casi 450 mil son personas jurídicas (empresas), y una menor parte, cerca de 6,000, son las empresas sujetas a las normas de precios de transferencia, y que deberán presentar sus informes a la Sunat en junio.

“Recién desde el 2008, se han observado procesos de fiscalización de precios de transferencia de parte de la Sunat. Con un área especializada creada en el 2012, el ente recaudador se está enfocando principalmente en las operaciones internacionales, sin dejar de lado las locales, en busca de verificar si las operaciones están pactadas a valor de mercado. A la fecha, se han observado acotaciones por más de cien millones de soles en el Perú”, destaca Ricardo Leiva, Socio de Impuestos de EY.

La Ley de Impuesto a la Renta establece, de manera general, cómo calcular el valor del mercado de las operaciones entre partes vinculadas, pero los criterios y vacíos generan diferencias entre lo que presentan las empresas y lo que determina la Sunat.

Asimismo, existen casos donde las empresas se alejan con conocimiento de los valores de mercado, en ambos casos se tendrá que pagar la diferencia entre el impuesto declarado y el determinado por Sunat.

A los montos acotados se les suma intereses y multas, sin embargo, estas últimas pueden reducirse hasta en 95% si las empresas subsanan las omisiones voluntariamente. Cabe resaltar que, como regla general, la Sunat puede fiscalizar hasta cuatro años atrás.

Entre los rubros más inspeccionados en materia de precios de transferencia tenemos: servicios, préstamos, exportación de commodities y bienes, entre otros. Es de mencionar que existen mecanismos para reducir riesgos en operaciones significativas, uno de ellos son los Acuerdos Anticipados de Precios de Transferencia (APA por sus siglas en inglés).

Fuente: Diario Gestion

Impacto fiscal de la caída de los precios del petróleo en América Latina y el Caribe

Robert Rennhack y Fabián Valencia

El colapso de los precios internacionales del petróleo —de US$105 a alrededor de US$50 el barril desde mediados de 2014— ha sido una bonanza para los países que lo importan y ha planteados retos para los países que lo exportan.

En general, los importadores de petróleo gozarán de un crecimiento más rápido, menor inflación y posiciones externas más sólidas, y la mayoría escapará a presiones fiscales significativas. Los países exportadores de petróleo tenderán a experimentar una desaceleración del crecimiento y un debilitamiento del saldo de la cuenta corriente externa, y algunos se verán sometidos a presiones fiscales, dado que muchos dependen de ingresos directos vinculados al petróleo. Un caso destacado es el de Venezuela, que ya sufría graves desequilibrios económicos antes de que los precios del petróleo comenzaran a caer, y ahora se encuentra en una situación aún más precaria.

Para los países que aún no lo han hecho, la baja de los precios del petróleo representa una buena oportunidad para eliminar subsidios mal focalizados y establecer mecanismos de fijación de precios que hagan posible un ajuste automático de los precios internos ante variaciones de los precios internacionales de los combustibles.

Una nueva realidad. Para adaptarse a este nuevo entorno mundial, muchos países están permitiendo que la caída de los precios internacionales del petróleo se traduzca en un abaratamiento de los costos energéticos internos. Esto aumenta el ingreso disponible de los consumidores y las empresas, ya que bajan los precios del transporte y la electricidad. Esta política respalda el crecimiento y alivia las presiones inflacionarias. También contribuye a estabilizar el saldo de la cuenta corriente externa al estimular la demanda de importaciones no petroleras, lo cual puede compensar en parte la disminución de las importaciones petroleras. En América Latina y el Caribe, según nuestras estimaciones, 60% de estos países —tal como en el caso de Barbados, Costa Rica y Guatemala— permitirán que la caída de los precios internacionales de los combustibles se trasladen completamente a los precios internos para fines de 2015, en tanto que menos del 30% impedirán hasta el más mínimo traslado.

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Arma de doble filo: El impacto en los saldos fiscales. Para los importadores netos, los precios internacionales del petróleo pueden influir en los saldos fiscales de distintas maneras que podrían terminar compensándose. La recaudación por impuestos sobre las importaciones petroleras (tanto los impuestos sobre el valor agregado como los derechos de importación ad valorem) probablemente disminuya, pero los subsidios a los combustibles también podrían abaratarse, especialmente si el gobierno no permite un traslado total de la baja de los precios internacionales del petróleo. Nuestro análisis nos lleva a concluir que la situación fiscal de la mayoría de los países que son importadores netos de petróleo mejoraría moderadamente gracias a la caída de los precios internacionales del petróleo. La situación fiscal de algunos de estos países se está fortaleciendo porque los gobiernos no están permitiendo que el retroceso de los precios internacionales se vea reflejado en los precios internos.

Pero el efecto de los precios internacionales del petróleo en la situación fiscal de los exportadores netos de petróleo (Bolivia, Colombia, Ecuador, México, Trinidad y Tobago y Venezuela) es negativo. En la mayoría de estos países, el sector está dominado por una empresa petrolera estatal, que genera ingresos fiscales a través de impuestos sobre la renta, dividendos y regalías pagadas al gobierno. Estas empresas pueden tener el monopolio de las ventas nacionales de derivados del petróleo y pueden cargar con los costos de los subsidios internos a los combustibles.

Ecuador, México y Trinidad y Tobago ya han comenzado a recortar el gasto para compensar la disminución del ingreso vinculado a los hidrocarburos. El gobierno mexicano está incrementando el precio interno de la gasolina un 1,9% en 2015, lo cual reforzará el ingreso generado por las ventas nacionales, y contrató un seguro en el mercado que contribuyó a limitar la contracción del ingreso relacionado con el petróleo en 2015. El gobierno tendrá que emprender un ajuste fiscal adicional en 2016 porque la protección del seguro no se extiende más allá de 2015.

Colombia mantiene una regla fiscal que distribuye el ajuste según la fluctuación de los precios internacionales del petróleo. Esto significa que el déficit fiscal se profundizará en 2015, con la caída del ingreso fiscal vinculado al petróleo. Sin embargo, en los años venideros, el gobierno tendrá que recaudar ingreso no petrolero para alcanzar las metas del balance fiscal estructural impuestas por ley y proteger al mismo tiempo programas de gasto críticos.

Bolivia sufrirá una pérdida significativa de ingresos, dado que el precio de sus exportaciones de gas natural está atado a los precios internacionales del petróleo, pero el gobierno cuenta con una protección considerable en forma de depósitos y reservas internacionales netas que le dará margen de maniobra a corto plazo.

La situación fiscal de Venezuela será la que más se deteriorará como consecuencia del abaratamiento internacional del petróleo, dado que gran parte del ingreso del sector público se deriva de las exportaciones de petróleo. Además, se prevé que el precio interno de la gasolina se mantenga cerca de cero, lo que prácticamente elimina todo ingreso potencialmente generado por las ventas nacionales.

Las dificultades fiscales de Venezuela podrían someter a presión a los países que importan su petróleo a través de Petrocaribe, un programa venezolano de asistencia energética para algunos países de América Central y el Caribe. En muchos de estos países, la disminución del valor de las importaciones petroleras excede el financiamiento proyectado recibido de Petrocaribe. Sin embargo, muchos países utilizan el componente de subsidios del financiamiento de Petrocaribe para sustentar el gasto a largo plazo, y podrían verse enfrentados a un ajuste fiscal espinoso si esta fuente de financiamiento desapareciera.

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Implicaciones para la formulación de políticas. El nuevo panorama de los precios internacionales del petróleo beneficiará a algunos países y planteará retos a otros. En general, este nuevo panorama no hace peligrar la estabilidad macroeconómica de la región porque la mayoría de los países continuarán manteniendo marcos de política sólidos. Venezuela es la excepción, ya que la pérdida significativa de ingresos de exportación de petróleo agravará una situación de por sí frágil.

Para los países que aún no lo han hecho, la baja de los precios del petróleo representa una buena oportunidad para eliminar subsidios mal focalizados y establecer mecanismos de fijación de precios que hagan posible un ajuste automático de los precios internos ante variaciones de los precios internacionales de los combustibles. El nuevo entorno mundial también pone de relieve la importancia de diversificar las fuentes de ingreso fiscal para evitar una dependencia excesiva de las exportaciones o las importaciones de petróleo.

*Esta columna fue publicada originalmente en el blog Diálogo a Fondo del FMI.