Un verdadero trofeo

CPC Sergio Luna Montero
Innovarum SAC

Estuve mirando la televisión, termina el partido de las eliminatorias entre Perú y Ecuador, Paolo Guerrero estaba dando las declaraciones a la prensa peruana y siente que un niño de unos cinco años le pide que le regale sus canilleras. Paolo, le dice que no lo podía hacer, pídeme otra cosa y te la doy (sic).

El niño, se pone triste. Pero el capitán de nuestra selección le regala su camiseta, se la comienza a quitar, este pequeño saltaba de pura alegría y felicidad (le brillan los ojos de dicha). Se la da y sale volando con “su trofeo”. Todos van a su casa para ver la camiseta de Paolo Guerrero. Hasta le ha llegado la oferta de comprársela, pero el niño ha dicho rotundamente que no. Esta camiseta me la regalo el mismo Paolo Guerrero y no se la doy a nadie.

Para aquellos que nos gusta el futbol, sabemos que una camiseta es “un verdadero trofeo”. Es algo que queremos tener con nosotros por siempre y que nunca saldrá de nuestras manos. Este niño me hizo acordar a mí de pequeño. En mi barrio, juntaba mis propinas para ir los domingos para ver los partidos al estadio. Siempre quería tener la camiseta del equipo del que era hincha y el mejor jugador del equipo me la regalo. “Benjamín” para mí era un verdadero ídolo, era el “10” del equipo (además el capitán) y el mejor jugador del campeonato.

Han pasado los años y mi afición al futbol, sigue presente. Pero a esto le debo de sumar mi amor por la lectura (en general). He leído algo en mi vida y también quiero tener algún recuerdo de algún escritor que me guste, pero hasta el día de hoy no tengo alguno (espero que un día se me concrete).

Estaba un día por la calle y veo un rostro que me era bastante familiar, pero no sabía si era efectivamente él. Lo he mirado por fotos y en internet, pero nunca en persona. Me la juego (me dije) le toque el hombro y le dije: ¿Es Ud. Alonso Cueto Caballero?. Claro que soy yo. Hablamos por un buen rato, comentamos de los libros que había escrito y del borrador del nuevo libro que iba publicar (un orgullo para mi).

La charla termino y le pedí que por favor que me autografié un libro suyo (el problema era que no lo tenía en la las manos en ese momento). No te preocupes, vas al hotel, me haces llamar en recepción y bajo para firmártelo. Si no estoy no te preocupes, me dejas de todas maneras el libro y me pones una nota en esta con tus nombres para hacerte una dedicatoria especial para ti.

A ti y a mí, nos gusta la lectura y los libros. Sé que quieres tener en tu biblioteca un recuerdo por siempre mío y no puedo decirte que no. Al igual que tú, me compraba mis libros y quería un autógrafo de mis escritores favoritos.

Ese día se me complicaron las cosas (no puede ir a la cita). Pero sé que la próxima vez que lo vea, aceptara gustosamente firmar mi libro. Sé que Alonso Cueto, se acordara de mí y de la charla que tuvimos en plena calle(de eso estoy seguro).

Pero el autógrafo que más busco es el de nuestro Premio Nobel de literatura: Mario Vargas Llosa. He hablado con los dueños de varias librerías y me han dicho que no es de firmar libros en nuestro país. En mi biblioteca esta la “Fiesta del chivo”, es el libro que quiero que me autografié. Sé que algún día lograre concretar uno de mis más grandes deseos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s