CPCC Dionicio Canahua
Hablar sobre una reducción de costos puede plantearnos una seria reflexión sobre su gestión en el tiempo. Reducir costos muchas veces conlleva a un típico ejemplo de actitud reactiva por parte de la administración. Si lo consideramos desde una perspectiva contable veremos que se apunta a mejorar el Estado de Ganancias y Pérdidas, si muestro utilidades o “cifras en azul” estamos muy bien. Pero ¿No siempre sucedera así?.
Hace un tiempo atras comentaba un amigo gerente de una importante empresa, que la implementación de un plan de reducir costos era “un error”, porque lo que necesitaba era generar mayores desembolsos para mejorar la gestión de la empresa. ¡He llegado a la conclusión que debo SUBIR MIS COSTOS!.
Si analizamos esta afirmación, podremos darnos cuenta que no es totalmente erronea. Porque sencillamente hay que saber ¿COMO Y CUANDO REDUCIR LOS COSTOS?. Para comenzar ( Y implica un costo de consultoría adicional) analizar la estructura de costos de la empresa y ubicar LOS QUE NO GENERAN UN MAYOR VALOR PARA LA EMPRESA.
Un caso de selección sencillo, es cuando consideramos como parametro la PRODUCTIVIDAD DE LOS EMPLEADOS, si no logra determinados estándares estara fuera de la empresa. Pero también podriamos pensar en QUE SI OCUPA EL LUGAR ADECUADO EN LA ORGANIZACIÓN.
El reducir costos siempres implicara aumentar los costos ( mínimo para analizar que costos debemos recortar) aunque nos suene a paradoja. Lo cual nos lleva concluir que si esperamos a que sucedan situaciones drásticas ( competencia, crisis internacional,etc) para revisar nuestros costos puede que ya estemos en un error.