CPCC Dionicio Canahua
Desde la perspectiva de una persona que inicia una empresa siempre se va observar una visión positiva, con una lógica justificación de que se obtendrán resultados que justificaran la inversión realizada.
De allí que el principio de Empresa en Marcha cobre una gran importancia dentro del proceso contable de una organización, sobre todo si nos referimos al tema de valorización y/o reconocimiento de partidas.
Veamos el siguiente ejemplo: Si usted fuera el dueño de un negocio y sabe que este no tiene un horizonte a futuro ¿Realizaría ventas al crédito?, pues no; porque usted sabe que no podrá cobrarlas ya que no existe un futuro en la empresa.
El hecho de que no encontremos sólidas razones, desde un punto de vista de auditoria, para reconocer el principio de empresa en marcha implicaría que utilicemos un valor de liquidación de cada una de las partidas que conforman el balance de la empresa en lugar del costo histórico.
Si bien el principio de empresa en marcha también esta asociado al tema de un horizonte de tiempo, conviene cada cierto tiempo monitorear la situación de la empresa; por ello que realicemos “cortes de información”, esta situación es la que genera la aparición del principio de periodo.
El principio de periodo permite evaluar la vigencia de la situación de “empresa en marcha” para una organización. Esta evaluación la podemos realizar tomando el servicio de una auditoria externa o analizando la situación de la empresa.
Asimismo debemos considerar que existe una íntima relación entre el principio de empresa en marcha y el “crédito”. Considerando esto ultimo como el hecho de diferir el movimiento de efectivo de una transacción a futuro; ya sea como un cobro o un pago.
El crédito en una transacción ha generado la base para la aplicabilidad de muchos principios contables, como el caso de empresa en marcha. Podríamos afirmar entonces que la Contabilidad al contado seria mucho más sencilla, incluso obviar la aplicación de la partida doble.
Por ello el reconocimiento de la relación empresa en marcha – crédito, como una consecuencia de la evolución de las transacciones realizadas por las personas y organizaciones. Esta complejidad ha planteado y plantea muchos retos a la Contabilidad, situación que la podemos hacer tangible cuando un colega, o quizás nosotros mismos nos preguntemos: ¿Cómo se Contabiliza esta operación? Y ¿Cómo se contabilizaría si la empresa cerrara mañana?.